lunes, 13 de mayo de 2013

Cuento Warao: El dueño del sol y el motivo de su caminar despacio


Autora: Carmela Bentivenga de Napolitano.
    Hubo un tiempo “al principio”, en que el sol no alumbraba; pues un hombre dueño de él, lo tenía escondido en una bolsa, y ese hombre vivía en las nubes, hacia el Oriente.
    Supo un indio que ese hombre tenía el sol escondido y le envió a su hija para decirle que lo sacara y lo pusiera en el cielo a fin de que alumbrase a todos los hombres.
    Cuando la india iba por el camino, le salió al encuentro un joven que la detuvo mucho tiempo y hasta llegó a faltarle el respeto, pero ella siguió su camino y llegó hasta donde estaba el dueño del sol y le dio el encargo de su padre. Él, sin embargo, no dio crédito a las palabras de la india, y después de haberle faltado a la consideración debida, la despidió, regresando ella a la casa de su padre sin haber conseguido nada.
    Cuando contó a su padre los percances del camino, no sólo no desistió de su empeño, sino que mandó a su hija menor con el mismo encargo. Fue la muchacha hacia el Oriente y aunque nadie salió a molestarla en el camino, cuando llegó a la casa del dueño del sol, fue molestada por él, lo mismo que su hermana.
    En vista de que nada conseguía, antes de regresar, le dijo resuelta:
¿Por fin no vas a descubrir el sol…?
    Al tiempo que esto decía, vio una envoltura o bolsa rara colgada en la pared de la casa…Al notar el dueño del sol que la india miraba con mucha atención, le dijo con mucho interés: -No toques eso.
    En el modo de hablar de aquel hombre, entendió la india que allí tenía el sol escondido y sin hacer caso, con mucha rapidez rasgó de un tirón aquella gran bolsa y empezaron a extenderse por todas partes los rayos del sol.
    Cuando el hombre vio que la muchacha había descubierto su secreto, puso el sol hacia el Oriente y mandó a colgar la bolsa hacia el poniente. Con la luz que le daba el sol, brillaba ella también y quedó convertida e luna.
    La india regresó a casa de su padre y le contó cómo había logrado descubrir el sol.
    Ambos lo estaban contemplando y a las tres horas se escondió.
    Viendo el indio que apenas había alumbrado el sol por espacio de tres horas, llamó a su hija y le dijo: -Vete otra vez al Oriente y esperas allí al sol. Cuando vaya a salir mañana, le amarras por detrás un morrocoy para que vaya más despacio.
    Salió la india de su casa, llevando un morrocoy en la mano. Cuando a la mañana siguiente iba a salir el sol, se lo amarró por detrás y no tuvo otro remedio que caminar más despacio, tardando aquel día en hacer su recorrido como unas doce horas.
    Desde entonces, el día dura doce horas y desde esa fecha hay Sol y Luna.
1 Bentivenga de Napolitano, Carmela (1995). Leyendas indígenas venezolanas. Caracas: Editorial Biósfera.
Dialogando con el texto:
·         ¿Cuál era el problema inicial?
·         Al enterarse el indio del problema, ¿qué le mandó a decir al dueño del sol con su hija?
·         ¿Cómo trató el dueño del sol a la india?
·         Al regreso, ¿qué le contó la india a su padre y qué hizo éste?
·         ¿Qué le sucede a la india menor cuando fue a cumplir el encargo del padre?
·         ¿Qué le preguntó la india al dueño del sol?
·         ¿Qué vio la india en la pared?
·         ¿Qué hizo ella rápidamente?
·         ¿Qué hizo el hombre cuando vio que ella había descubierto el secreto?
·         ¿Qué hizo la india menor al regresar a su casa?
·         ¿Qué contemplaban la india y su padre?
·         ¿Qué hizo ella la mañana siguiente con el sol?
·         ¿Qué sucede desde entonces?
·         ¿Qué papel cumple el morrocoy en la historia?
·         ¿Qué intentan explicarse los waraos con el mito “El dueño del sol y el motivo de su caminar despacio?
·         ¿Por qué crees que los Warao incluyen al morrocoy en el mito?
·         ¿Cómo se explican los Warao el origen del día?
 Sobre el mito:
    Es una narración estética de la imaginación, en la que se manifiestan las creencias, las explicaciones y, en general, las visiones que han tenido los pueblos acerca de los orígenes del mundo, de las cosas y de los hechos que les han acontecido.
Sobre los Warao:
    Son un pueblo originario venezolano, que habita en el Delta del Orinoco. Su particular visión de mundo se manifiesta en sus mitos y otras creaciones de valor. Son parte de nuestro patrimonio cultural.
Sobre la autora:
    Investigadora dedicada al estudio y divulgación de las manifestaciones culturales indígenas de nuestro país. Trabajó con los padres Fray Cesáreo de Armellada y Basilio María de Barral, en la recopilación de relatos creados por varios pueblos indígenas. Entre sus obras publicadas están: Cedulario indígena venezolano 1501-1812 (1977), Leyendas indígenas venezolanas (1995).


Tomado de: Palabra de Identidad. Lengua y Literatura. Primer año, Educación Media General. Ministerio del Poder Popular para la Educación. Caracas, Venezuela.

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